martes, 3 de marzo de 2026

SAN NICOLÁS DEL PUERTO: NACIMIENTO DEL HUÉZNAR


El manantial del Huéznar surge por el
contacto tectónico (falla) entre las calizas y
otros materiales mucho menos permeables
que se encuentran bajo éstas: las pizarras.

Se trata posiblemente del manantial más caudaloso de la provincia de Sevilla. Se localiza a la salida de la localidad de San Nicolás del Puerto hacia Constantina. El paraje es conocido como el Venero o Borbollón, y en él existe una densa vegetación de ribera (olmos, chopos y alisos); las aguas se ven brotar por burbujeo desde el lecho del incipiente río Huéznar. El lugar está acondicionado como área recreativa, con puentes, pasarelas de madera, mesas, etc, por lo que es muy visitado. Próximo al nacimiento, y de interés geológico y de gran belleza, está el cerro kárstico del Hierro. Otros manantiales cercanos son los de Fuente Meína y el Cañuel, que vierten sus aguas al arroyo Galindón.

Actualmente, la mayoría de los acuíferos cercanos a zonas pobladas están sometidos a explotación o bombeo. Por su buena calidad, la mayor parte del agua bombeada en las obras de captación del acuífero de Guadalcanal-San Nicolás se destina a cubrir la demanda urbana de las poblaciones de la zona. Otra pequeña parte se destina a regadío del olivar y a la ganadería.

El sondeo de abastecimiento a San Nicolás está situado próximo al nacimiento. El agua del manantial, situado en una zona habilitada como recreativa, surge por varios puntos, aunque gran parte de la misma se concentra en la poza situada junto al panel explicativo. El caudal total medio es de 150 litros por segundo, con caudales máximos que han llegado a superar los 500 litros por segundo.

El manantial no llega a secarse nunca, salvo en periodos de muy prolongada sequía, ya que la proximidad del sondeo de abastecimiento a San Nicolás del Puerto le resta cierto caudal a la surgencia. Las aguas presentan una composición química (facies) predominantemente bicarbonatada cálcica, de pH ligeramente básico, mineralización de media a débil y muy bajas concentraciones de nitratos.

Se trata, por tanto, de aguas de calidad química aptas para cualquier tipo de uso.

Finalmente, cabe comentar que los excedentes de agua de la surgencia, es decir, los que no se usan para abastecimiento a San Nicolás, contribuyen a la alimentación y mantenimiento del agua y las cataratas en el cauce del Rivera de Huéznar y se represan en el embalse del Huéznar, al sureste de la localidad de El Pedroso.

SAN NICOLÁS DEL PUERTO: CASCADA DEL HUÉZNAR

 

Las cascadas del Huéznar se localizan en el curso alto del Rivera del Huéznar, cerca de su nacimiento. En esta zona, el río discurre bajo densos bosques de galería, formando remansos en algunas pozas y superando desniveles de pequeña altura mediante saltos de agua, en los que se han ido originando cascadas de travertino o tobas calizas, por precipitación del carbonato cálcico contenido en el agua sobre las rocas o sobre las plantas.

Los depósitos siguen la forma de la cascada, originando toboganes y cortinas de roca que dan al paraje un aspecto muy característico, que le ha valido su declaración como Monumento Natural por sus valores de tipo geológico. Los desniveles que dan lugar a los saltos de agua son consecuencia de dos fallas de desplazamiento que se encuentran en el cauce del río.

En todo el curso alto del Rivera del Huéznar la vegetación ripícola es muy rica, con árboles como sauce, fresno, chopo, olmo, y diferentes especies de arbustos. Entre la variedad de aves que viven al abrigo del bosque de galería hay que destacar mirlo acuático y martín pescador. Es destacable desde el punto de vista turístico el área recreativa El Martinete, con zona de acampada.




SAN NICOLÁS DEL PUERTO: PUENTE ROMANO



Los romanos dejaron en  su peculiar impronta, que hoy día se percibe en los importantes vestigios que se conservan siendo el más conocido el puente de piedra sobre el río Galindón.

Es considerado como una de las construcciones de mayor antigüedad de la comarca. Está situado sobre el rio Galindón, que se remansa conformando una playa fluvial dentro del casco urbano. Un atractivo popular durante la época estival. Este lugar fue construido aprovechando el cauce del río mediante una pequeña represa y atrae a numerosos visitantes cada año.

La presa facilita que el caudal forme una extensa lámina de agua, de más de 300 m, lo que la convierte en una excelente opción para el baño, con una gran capacidad para refrescarse cómodamente de las altas temperaturas veraniegas. Dispone de acceso para el baño, tanto escaleras como adaptado a discapacitados. Además, el visitante podrá descansar y disfrutar de servicios de restauración en los chiringuitos habilitados junto a la playa fluvial, como La Posada del Peregrino, La Gruta o El Bosque.

SAN NICOLÁS DEL PUERTO: CERRO DEL HIERRO


 

El Cerro del Hierro, uno de los espacios más conocidos y visitados del Parque Natural Sierra Morena de Sevilla, es una antigua explotación minera a cielo abierto que se localiza entre los términos de San Nicolás del Puerto y Constantina, perteneciendo a esta última localidad la zona sur del mismo. El inicio de su explotación se remonta a la época romana y estuvo en funcionamiento, aunque de forma discontinua, hasta 1985. De él se extrajeron las bolsas de mineral de hierro intercaladas entre las crestas de un antiguo karst, dejando al descubierto un singular paisaje de formas calizas en el que se ha desarrollado posteriormente una vegetación mediterránea muy diversa, debido a la variedad de condiciones que se dan en este singular paraje.

En el Cerro del Hierro se han unido tanto fuerzas naturales como factores antropogénicos para componer su espectacular paisaje. Las calizas cámbricas de la zona fueron sometidas a la acción de agentes meteorológicos externos, como lluvia y viento, provocando su modelado kárstico, que quedó oculto bajo capas de materiales de alteración. En épocas más cercanas, el hombre explotó estos depósitos de hierro, en forma de óxidos, acumulados sobre las calizas. Esta extracción de materiales que conllevó la explotación minera, puso al descubierto el paleokarst, dando lugar al paisaje que se puede contemplar en la actualidad.

Aunque se trata de un paraje rocoso, la parte interna de los callejones y las zonas bajas del terreno están ocupadas por una vegetación muy diversa, debido a la variedad de condiciones creadas por el peculiar relieve. En las zonas soleadas predominan encina y acebuche, mientras en las umbrías es frecuente la presencia de alcornoque y quejigo, acompañados de algún roble melojo, especie relicta en la Sierra Morena sevillana. En el interior de los cañones, el ambiente de gran humedad favorece el desarrollo de especies como higuera y cerezo bravío. La variedad de especies arbustivas es muy grande, y en los cañones más estrechos y húmedos viven distintas especies de helechos y líquenes.

La parte de este espacio correspondiente a San Nicolás del Puerto es la zona norte del mismo, en la que todavía existe el antiguo poblado minero de trabajadores de la explotación, que en la actualidad es una pedanía de este municipio, llamada también Cerro del Hierro.

El Cerro del Hierro tiene un elevado uso público, realizándose actividades educativas, deportivas y de ocio. Existe posibilidad de practicar senderismo, escalada, espeleología y bicicleta de montaña, así como de realizar itinerarios botánicos, geológicos y de observación de aves.

Fue declarado el 1 de octubre de 2003 por la Junta de Andalucía Monumento Natural de carácter mixto por sus valores de tipo geológico, ecocultural y biótico.

Comarca: Sierra Morena Sevillana

Categoría: Monumento natural

Superficie: 121,70

SAN NICOLÁS DEL PUERTO: IGLESIA DE SAN SEBASTIÁN


Situada en la Plaza de España es una construcción de estilo mudéjar de una sola nave y sencillo aspecto exterior que data de los siglos XV y XVI. La portada es gótica, de 1400, y reformada en 1500. En su fachada podemos observar restos de una columna de estilo corintio.

Su nave interior es de planta rectangular, con tres tramos separados por arcos transversales está cubierta de bóveda y en la cabecera una cúpula gótica de nervaduras. La capilla bautismal conserva una pila del siglo XV, de la época del arzobispo don Gonzalo de Mena. Aproximadamente hacia 1390 o 1400. En esta pila fue bautizado un niño que luego fue santo y patrón de la comarca, San Diego de Alcalá.

Las tallas encontradas en la iglesia son del siglo XVIII. Cuenta con poca orfebrería, pero de gran valor, como un copón de plata dorada de 1570, una cruz parroquial de plata repujada con decoración de rocalla realizada en 1750 y un Crucificado en el presbiterio del siglo XIX.

SAN NICOLÁS DEL PUERTO: CASA CONSISTORIAL


 https://www.sannicolasdelpuerto.es/